Congreso de Valencia El PP de Ávila apoya a Rajoy con la boca pequeñaEl discurso de Ángel Acebes y los gestos de Sebastián González chocan con el discurso de apoyo al líder que quiere transmitir Antolín Sanz. Hace 66 días. (23/06/2008 20:04:29) Noticias relaccionadasEl poder del PP de Ávila en Madrid ya es historia tras el congreso popular de Valencia. Ninguno de sus dirigentes figura ya entre los miembros de los órganos de dirección nacional del partido, tras las salidas, conocidas de antemano, de Ángel Acebes y Sebastián González, que de momento permanecen en sus escaños del Parlamento como "diputados rasos", término que han acuñado los mandamases populares que han dado portazo a las pretensiones de Rajoy para la legislatura que ahora comienza. De poco sirve el empeño del presidente provincial del PP de Ávila en aparentar normalidad y cierre de filas de los populares abulenses con el recién elegido presidente nacional, que cosechó un 16 % de votos en blanco. Los hechos desmienten a Antolín Sanz, quien ha pedido a Rajoy un esfuerzo para recuperar a los que no están en la nueva dirección. Lo que no ha aclarado si se refiere a Ángel Acebes, a Ignacio Astarloa, a Gabriel Elorriaga, a las personas del entorno de Esperanza Aguirre o a todos ellos. Lo cierto es que, durante su intervención en el congreso del PP, Acebes, en un tono apropiado para la ocasión, demostró su fidelidad a los principios que ha venido utilizando en la última legislatura y advirtió de los riesgos que corre la formación política con la moderación que pretende introducir Rajoy en el discurso del partido con los cambios en la dirección. "Teníamos razón" o "No quiero un PP que defienda una cosa en Madrid, otra en Cataluña y otra en Galicia" son algunas de las frases que empleó como argumento para sus tesis, luego refrendadas por José María Aznar. En el discurso del ex presidente del Gobierno se produjo un gesto del que han dado cuenta algunos medios de comunicación y que protagonizaron dirigentes como Esperanza Aguirre y Sebastián González. Ambos se levantaron para ovacionar a Aznar cuando hizo referencia a María San Gil y Ortega Lara, provocando que un buen número de delegados hiciera lo mismo y que el aplauso fuera uno de los más prolongados del congreso, lo que no gusto ni a Rajoy ni a los próximos a éste. |